Todas aquellas personas residentes en Argentina que trabajen para una empresa del exterior de manera “freelance”, sin una vinculación contractual con base en el derecho laboral argentino, quedan automáticamente alcanzadas por las previsiones legales del régimen de “exportación de servicios”.
Ahora bien, ¿qué es considerado exportación de servicios?
Se considera exportación de servicios a cualquier prestación realizada en el país a título oneroso y sin relación de dependencia, cuya utilización o explotación efectiva se lleve a cabo en el exterior, entendiéndose por tal a la utilización inmediata o al primer acto de disposición por parte del prestatario.
Así, para que un freelancer se encuentre en compliance legal e impositivo con la normativa argentina, debería:
Inscribirse en AFIP (obteniendo CUIT y clave fiscal) sea como monotributista o como responsable inscripto; y en las administraciones tributarias provinciales y municipales que correspondan según el domicilio de residencia.
Inscribirse en el registro “MiPyMES” para evitar el pago de retenciones a la exportación (opcional, pero recomendado).
Facturar la operación mediante una factura “E” (de exportación).
Liquidar el cobro proveniente del exterior dentro de los 5 (cinco) días hábiles a partir de la fecha de su percepción en el exterior o en el país, o de su acreditación en cuentas del exterior (punto 4, Com. “A” 6770 BCRA), en el MULC (Mercado Único y Libre de Cambios).
Existen diversas plataformas que prometen, con diversos matices “traer dólares de afuera sin límites y a precio blue, de manera 100% legal”. Pero cuidado, porque –hasta el momento– ninguna de las plataformas más “famosas” constituye una entidad autorizada para liquidar las divisas en el MULC. Recordemos que, si la persona reside en Argentina, es decir, presta el servicio a título oneroso desde el territorio nacional, a una empresa o persona del exterior (servicio cuya utilización o explotación efectiva se lleva a cabo en el exterior), automáticamente queda obligada a liquidar las divisas en el MULC (Mercado Único y Libre de Cambios). Es decir, a través de alguna de las entidades bancarias o financieras autorizadas a operar en el mismo.
Entendemos que esto resulta, finalmente, muy desventajoso para la persona, puesto que esa liquidación de divisas se hace a tipo de cambio oficial valor “comprador” (a la fecha de esta publicación: $95,75 por cada dólar). Sin embargo, no resulta una cuestión a desatender, puesto que la violación de normativa del BCRA en materia cambiaria puede generar responsabilidades a nivel penal por infracción al régimen penal cambiario.
¿Existen alternativas legales a esto? Sí, pero recomendamos enfáticamente asesorarse con especialistas legales y contables previo a la implementación de cualquier esquema para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente, aun cuando la misma diste de ser ideal y –por el contrario– resulte absolutamente injusta. Quizás, en el futuro, las autoridades adviertan esta situación y lo corrijan, permitiendo a los freelancers liquidar sus divisas a moneda de origen con circulación en el sistema financiero y sin demasiadas complicaciones.
Además de todo ello tenemos el aspecto impositivo del trabajo “freelancer”, pero dicha temática excede el objeto de esta nota y merece ser tratado en otra ocasión. Para consultas y mayores precisiones acerca de todos estos temas puede contactarse con nuestro departamento de derecho corporativo y nuevas tecnologías: info@salamercado.com.ar

Agradecemos a Alexis Giordano por colaborar con el blog de Sala Mercado.

PH: “Freelancing” by wetwebwork is licensed with CC BY-SA 2.0. To view a copy of this license, visit https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/

Open chat